Tarima flotante. Parquet flotante

tarima flotante

Recibe el nombre de entarimado o tarima el pavimento formado por tablas de madera maciza o laminada, cepillada, pulida y barnizada en fábrica, de escaso grosor y poca anchura, y por lo general machihembrada, aunque en algunos tipos se disponen adheridas a tope entre sí para formar figuras geométricas que constituyan una superficie pisable continua y plana.

   Estas tablas se suelen denominar lamas cuando son de longitud superior a los 1.250 mm, y tablillas cuando son más cortas. Se utiliza como materia prima la madera de pino, alerce, abedul, abeto, arce, encina, roble, fresno, olivo, cerezo, etc., según los recursos de la localidad y el destino de la construcción.

parquet flotante

   El grueso vendrá determinado por la utilización de la misma. Así, en salas de dimensiones no muy amplias y que vayan a soportar pesos normales como, por ejemplo, las habitaciones dedicadas a vivienda, las tablas serán inferiores a los 25 mm de espesor, y de medidas superiores –de 28 a 30 mm- cuando se trate de locales destinados a establecimientos, restaurantes, salas de baile, etc.

   Su anchura no suele pasar de los 12 cm y casi siempre es mayor de los 5 cm. Se trata, pues, de piezas de pequeño tamaño y muy bien terminadas para que los encajes queden perfectos.

   Las tarimas no se suelen colocar pegadas. Por lo general, las piezas componentes se clavan sobre rastreles o se disponen flotantes.

   Hasta hace relativamente pocos años, las lamas y tablillas eran de madera maciza, pero la aparición de las piezas laminadas fue revolucionaria, y su consumo aumentó progresivamente –de acuerdo con el nivel de exigencia del consumidor- en perjuicio del tipo macizo. La madera laminada no sólo es más barata, sino que reúne unas condiciones físicas superiores, entre ellas las de ofrecer una mayor estabilidad, asegurar la planeidad y aumentar su dureza y resistencia.

  Pero algo que llama mucho más la atención son los precios de tarima flotante, que por ser de materiales resistentes y alta calidad, esta asequibles al publico general.

   Presentamos el despiece de un laminado sueco Kährs que consta de tres capas:

   La 1 corresponde a la cara visible o superficie pisable, con un desgaste prácticamente nulo. Tiene un espesor aproximado a los 4 mm, y puede ser de roble, abedul, merban u otra clase de madera de alta calidad.

   La 2 es una entrecapa de pino, cuya dirección de fibra es perpendicular a las otras dos capas.

   Y la 3 están compuesta por una delgada chapa de fibras largas.

   El conjunto alcanza un grosor de 10 y de 15 mm, ambos para su colocación flotante. Se fabrica también en el grueso especial de 22 mm, concebido para su colocación en rastreles.

   Hay que destacar que en el proceso de elaboración, al término de la misma, las tablas son sometidas a un cepillado fino y la superficie pisable recibe finalmente cinco capas de barniz de endurecimiento ultravioleta, resistente al desgaste, el cual proporciona a la madera el brillo característico, al mismo tiempo que protege el suelo y facilita su mantenimiento.

   Las tres capas van dispuestas perpendicularmente cada una de ellas con respecto a las otras dos, para minimizar las fuerzas y movimientos naturales de la madera.

Tablas de madera maciza para entarimados

   A pesar de lo que se ha dicho, se continúan fabricando piezas para instalar tarimas de madera maciza, la que convenientemente tratada constituye un elemento indicado para pavimentos de mucho tránsito o que, por su destino, debe soportar cargas exageradas.

Tarimas flotantes

precios de tarima flotante

   Con este sistema se simplifican al máximo las operaciones de la instalación. No va fijado al suelo intermedio de rastreles, sino que las piezas se disponen directamente encima de la superficie en la que se va a colocar el pavimento, haciendo así una tarima flotante. Se puede poner incluso sobre otro pavimento de cualquier material, sin dañarlo y sin necesidad de realizar obras. Sólo en el caso de que existiesen desniveles muy acusados en el soporte que debe recubrir, éstos tendrían que eliminarse previamente con pasta niveladora o con un lecho de mortero.

   Su colocación no precisa operarios especializados. Los aficionados al bricolaje pueden montar este pavimento por sí mismos, sólo necesitan colocar las lamas ensambladas a la ranura y a la lengüeta, siguiendo las instrucciones del fabricante.

   Las tarimas flotantes se fabrican generalmente en lamas de 1.200 mm de longitud, variado sólo la anchura, que oscila entre los 192 y los 200 mm, y el espesor, que puede ser de 7, 7,5 y 8 mm. Se suministra embaladas en cajas, las cuales contienen 7 u 8 lamas, con un peso de unos 12 kg y con capacidad para revestir una superficie de 1,68 m a 1,87 m.

   Las piezas vienen verificadas de fábrica para garantizar el mismo espesor micrométrico y una perfecta escuadra, por lo que una vez instalado no necesita retoques, solo disfrutar de su parquet flotante. Asimismo estas lamas están pulidas y barnizadas de origen, lo que evita el engorroso proceso del lijado y del barnizado. Todas estas condiciones agilizan la instalación y abaratan los costes de la puesta en obra.

   Éstas se deben colocar perfectamente a lo largo de la habitación o local, si es posible longitudinalmente. Se aconseja empezar por una esquina, con el lado de la ranura contra la pared, e ir colocando las piezas de derecha a izquierda. La primera hilera de lamas no se apoyará adosada al paramento, sino que irá separada del mismo de 2 a 5 mm, distancia que debería mantenerse constante en la totalidad del perímetro. Para ello se pueden usar pequeños tacos en cuña. Este huelgo en