Suelo terrazo

suelo terrazo

El suelo terrazo, especialmente estudiados para presentar una elevada resistencia al desgaste y al choque, estos terrazos utilizan la fórmula del grano fino, pero combinan diversos materiales que les confieren características muy acentuados de dureza para tener uno que otro suelo terrazo exterior o suelo terrazo interior. Estos gránulos que se agregan al cemento son, principalmente, sílice, cuarzo, pórfido, corindón y carborundo; solos o mezclados entre sí, dan lugar a un material que prácticamente puede considerarse invulnerable al rozamiento, de máxima resistencia al aplastamiento e inmune a la acción de los ruidos cotidianos.

suelo terrazo rojo

   Este material, conocido como granito industrial y vibrazo granítico, está especialmente indicado para solados exteriores, grandes superficies que deban soportar un tránsito intenso –como naves y locales industriales-, almacenes, pistas deportivas, oficinas y servicios complementarios, plantas de sótanos en edificios de viviendas, cocinas y servicios complementarios, plantas de sótanos en edificios de viviendas, cocinas y zonas de servicios en hoteles, laboratorios, garajes, etc.

   Las baldosas de este tipo se fabrican en varios tamaños y en dos variantes; una de ellas, totalmente terminada en fábrica, no precisa ninguna operación posterior a su colocación, mientras que la otra deberá acabarse en obra, por lo que una vez colocada será objeto de alisado y pulido mecánico, pero dejando un suelo terrazo rojo si se desea.

   Los formatos más usuales son de 200 x 200 mm, 400 x 200 mm, 400 x 400 mm, 600 x 400 mm, 500 x 500 mm y 600 x 600 mm, con un espesor mínimo de 40 mm. Su acabado superficial suele recordar al granito natural, en tres tipos: pulido, labrado y en relieve. Este último, indicado para pavimentos antideslizantes, tiene una superficie granulada que aumenta la adherencia de los vehículos que circulen por ella. Es, por lo tanto, un material idóneo para garajes, aparcamiento, vías de circulación, aceras, almacenes, etc. Los otros tipos tienen las aplicaciones clásicas de los pavimentos industriales.

   En cuanto a la colocación de las baldosas, se aconseja emplear, como elemento de agarre, un mortero de Portland y arena, asentado sobre una base firme y lisa, sin falsos rellenos.

Terrazo en relieve

suelo terrazo exterior

   Una variante muy interesante de los terrazos industriales son las piezas dotadas de relieve, que tienen asimismo la propiedad de ser antideslizantes. Estas baldosas están especialmente preparadas para pavimentos exteriores, y sustituyen a las clásicas losetas de hormigón en solados de aceras, paseos, andenes, etc. Creando así también un estilo de suelo terrazo brillante o suelo terrazo sin brillo.

   Un ejemplo típico de este género de baldosas con el dibujo en pastillas que proporciona una gran adherencia al piso, por lo que constituye el pavimento ideal para rampas de acceso a garajes, aparcamientos elevados o subterráneos, pasos de mercancías con fuerte desnivel, etc., es decir, en todos aquellos puntos en los que se prevé una circulación intensa de vehículos y donde se debe salvar una pronunciada pendiente, cuyo paso tiene que ofrecer ciertas condiciones de seguridad.

   Este material, que algunos fabricantes –como la casa Escofet- denominan vibrazo en relieve, se caracteriza por presentar un fondo o bajo relieve ligeramente rugoso, y un nivel superior de pastillas o elementos pulidos. La combinación del fondo rugoso con las zonas pulidas del relieve consigue una solución de calidad, al contrastar ambas texturas, la mate y la brillante.

   Asimismo, este contraste permite definir perfectamente los dibujos que llevan las baldosas, lo que confiere a las mismas un singular y agradable aspecto decorativo.

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