La Fosa septica. Recogida de aguas en vivienda

fosa septica

La recogida de las aguas utilizadas

fosas septicas

Normalmente, el saneamiento de las aguas utilizadas se realiza por la gravedad, es decir de arriba abajo: de la vivienda, en superficie, hacia los desagües, en el subsuelo. A veces, ocurre que el desagüe está situado por encima del nivel de una vivienda.

El saneamiento mediante la gravedad es, entonces, imposible. O, como hemos visto en la reglamentación, tiene usted la obligación de conectarse al desagüe si pasa cerca de su vivienda. Es igualmente posible que el subsuelo o sótanos estén situados por debajo del nivel del desagüe.

En este caso, se puede recurrir a un sistema de recogida de aguas utilizadas.

El funcionamiento consiste en retener momentáneamente las aguas utilizadas en una fosa de la que serán extraídas por medio de una bomba eléctrica justo al nivel de los desagües o del colector principal. La fosa debe estar realizada conforme al reglamento sanitario provincial. Por seguridad, el sistema debe llevar una bomba de ayuda y revisarse periódicamente. Existen sistemas integrados con depósito y bomba de recogida.

Para recoger las aguas utilizadas de algunos aparatos situados sobre el nivel del colector (lavadero en el sótano, por ejemplo), existen, asimismo, pequeños sistemas de recogida, propuestos por los fabricantes de trituradores para el inodoro.

El enlace de una fosa séptica

Si no dispone de un desagüe general diríjase al ayuntamiento que le informará sobre la posibilidad de instalar un dispositivo autónomo, más comúnmente conocido como una fosa septica.

 

La fosa común para todas las aguas

Las primeras fosas sépticas sólo recogían las aguas negras, no se trataban las aguas domésticas. Tras un decreto, los sistemas de saneamiento autónomos deben obligatoriamente estar concebidos para tratar todas las aguas utilizadas, por eso es por lo que a las fosas septicas actuales se les califica de para todas las aguas. Las aguas pluviales nunca son tratadas en una fosa séptica para todas las aguas: son vertidas al medio natural por drenaje o pozos filtrado.

En función de la superficie de su terreno, de su naturaleza, del medio y de la importancia de la vivienda obtendrá una autorización y un plan que habrá de respetar escrupulosamente, puesto que habrá inspecciones de las autoridades sanitarias provinciales.

En un sistema autónomo, el saneamiento se efectúa en tres etapas:

-el pretratamiento en una fosa séptica para todas las aguas;

-la depuración de los fluidos pretratados;

-el saneamiento de los fluidos depurados.

La fosa séptica para todas las aguas debe situarse lo más lejos posible de la vivienda.

Es la encargada de recibir la conjunción de las aguas utilizadas. Permite retener las materias sólidas y licuar los lodos, que se depositan en el fondo de la fosa por absorción anaeróbica, es decir, por la proliferación de microbios que se desarrollan a cubierto del aire. Se produce un desprendimiento de gas carbónico, de nitrógeno y de metano. Así pues, es indispensable ventilar la fosa séptica para evacuar estos gases de absorción.

Para evitar las molestias, la extracción de los gases se hace mediante una canalización de un diámetro mínimo de 100mm que los lleva por encima del tejado de la vivienda. La canalización debe estar equipada de un extractor estático o eólico. La entrada de aire de la fosa está asegurada por la ventilación primera de la red de saneamiento interior.

El volumen de la fosa está determinado en función del número de piezas principales y de habitaciones de la vivienda.

En el caso de que la fosa para todas las aguas esté situada a más de 20m de la salida de las aguas domésticas utilizadas, tenga prevista una cubeta desengrasadora situada lo más cerca posible de la vivienda, por encima de la fosa. Este dispositivo permite filtrar el exceso de grasa que podría obstruir las canalizaciones. Recuerde que la fosa séptica debe ser vaciada cada cinco años por un especialista.

 

La era de desecación

Los fluidos pretratados en la fosa séptica son enseguida dirigidos hacia un dispositivo de tratamiento, que asegura la segunda y tercera etapa del saneamiento: la depuración y el vertido. El dispositivo de tratamiento depende directamente de las características del terreno. La solución más común y la más recomendada, es la era de desecación subterránea en capas de infiltración.

Con este dispositivo, los fluidos de la fosa séptica son diseminados en el suelo por los rodeos de las tuberías de distribución dispuestas en capas de poca profundidad (unos 60 cm), sobre un lecho de grava recubierto de tierra vegetal. Es el suelo el que asegura la depuración y la dispersión de los fluidos en el medio natural.

La longitud de las zanjas filtrantes depende del número de dormitorios de la vivienda y de la naturaleza del suelo (diríjase a su ayuntamiento):

-para un suelo fangoso, 20 a 30 m de zanja por habitación;

-para un suelo predominantemente arenoso, 15 m de zanja por habitación.

Cada zanja no debe sobrepasar los 30 m de longitud. Si su terreno es arenoso, será difícil practicar las zanjas. En tal caso hay que realizar un lecho de absorción, constituido por una hoja única de fondo plano.

Las tuberías de distribución se colocan sobre un lecho de grava recubierto de tierra vegetal, como anteriormente. Las dimensiones del lecho de absorción no deben sobrepasar de 30 x 8 m. Hay que contar 20m2 por dormitorio.

Los filtros de arena

las fosas septicas

La desecación no es posible en todos los suelos, especialmente si el terreno es arcilloso, con fisuras o demasiado permeable. En este caso, se utiliza un sistema de filtrado de arena. La arena reemplaza al terreno natural en su función de depuración. Existen tres sistemas:

el filtro de arena vertical drenado, en el cual los fluidos filtrados por la arena son vertidos al medio natural;

el filtro de arena vertical no drenado, en el que los fluidos, tras el filtrado de la arena y de una capa anticontaminante, son dispersados por el suelo;

el filtro de arena horizontal, variante del filtro de arena vertical drenado, en caso de poca pendiente entre la llegada de los fluidos y la disipación en el medio natural.

Reglas ha respetar

En las superficies que están situadas por encima de las fosas sépticas o de las zanjas de desecación, no deben plantarse nunca árboles, sean del tipo que sean. Sus raíces impedirían el correcto funcionamiento de las mismas.

Únicamente están permitidas las plantas pequeñas y el césped. Los árboles deben plantarse a más de 3 metros.

Tampoco debe pasar por encima de estos dispositivos ninguna vía de tránsito rodado. Además, dichas vías deben estar distanciadas un mínimo de 35 metros de cualquier pozo o captación de agua.

Y finalmente, las arquetas y las tapaderas de registro deben quedar accesibles.

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