Canalones de aluminio

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Instalación de canalones y bajantes

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La finalidad de los canalones es evitar que el agua de lluvia caiga en cascada de los tejados empapando cuanto encuentre debajo y causando humedades y daños en las fachadas de la casa. El agua que recogen se canaliza a colectores enterrados o a sumideros a través de los bajantes que descargan por una boca acodada, o “vuelta de pie”, en arquetas abiertas o, en soluciones más actuales, en arquetas selladas a pie de bajante.

   Hasta hace pocos años los canalones y los bajantes eran de fundición, pero ahora son de plástico. Aunque los primeros puedan encontrarse, todavía, se reservan especialmente para obras de restauración. Los segundos reúnen las ventajas de la ligerea, y por ende manejabilidad y facilidad de instalación, mantenimiento prácticamente nulo y, como beneficio suplementario, no ofrece seguridad al ladrón que los utilice para encaramarse. En contrapartida, son relativamente débiles, no resisten golpes de escaleras de trabajo ni de útiles análogos.

Proceso

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La instalación de canalones y bajantes nuevos para aguas pluviales entraña de ordinario desmontar los existentes, o sea, que se empezará por examinar el sistema de montaje que éstos presentan.

   Los canalones de sección semicircular descansan en escuadras fijas en el frontis y a la altura del alero o clavadas en las testas de los cabios. Los modelos de sección ojival tienen la parte posterior plana por la que se adosan con tornillos al frontis. Tanto en uno como en otro tipo la unión con las ménsulas y entre tramos contiguos puede también hacerse con tornillos. Los bajantes disponen de boquilla y de copas encajadas a simple presión y se aseguran a las fachadas con collares o bien con talones que se proyectan en los extremos de cada tramo para atornillarlos.

   La operación de desmontar estas piezas puede tropezar a veces con el problema de la corrosión. En efecto, por su culpa no pocas sujeciones pueden resistirse a soltarse y habrá que dedicar tiempo a lograrlo, pero en tales situaciones es más aconsejable aserrar los pernos y tornillos o agujerear sus cabezas con la taladradora o trocearlos con un cortafríos. Desunir primero los tramos de canalón y separarlos de las escuadras con la ayuda de algún colaborador, ya que no basta una persona sola para manejarlos con seguridad. Retirar las escuadras viejas y reparar el frontis, si procede; hacer otro tanto con los codos que empalman las bocas de salida de los canalones con los bajantes y quitar los collares de fijación de estos últimos para ir desmontándolos a tramos.

   Tomar nota de las medidas esenciales que determinen la configuración de la nueva instalación y utilizar la antigua como guía para saber qué accesorios se necesitan. Las dimensiones en sección de los canalones y de los bajantes que se deban colocar vienen en función de la zona geográfica donde se encuentra la casa, de la superficie de la cubierta y de la solución constructiva de ésta. En líneas generales, los canalones de cinc que se colocan en los tejados de teja oscilan entre 100 y 250mm, a intervalos de 50mm, y los bajantes de fibrocemento entre los 80 y 150mm. Tanto los bajantes como los canalones de plástico se ofrecen entramos de 2, 3 y 4m –se recomienda usar tramos largos para evitar juntas- y en colores negro, gris y blanco, como los más corrientes, aunque también los hay verde oscuro y marrón.

   Iniciar la instalación colocando las escuadras de apoyo en el frontis. La pendiente que cada tramo ha de tener en sentido descendente hacia el punto de conexión con el bajante se situará entre 8 y 10mm por cada metro (3 pies). Fijar la escuadra correspondiente al extremo superior del canalón en el punto más elevado posible del frontis y tender un cordel hasta el extremo opuesto. Mantenerlo, primero, horizontal y después darle la pendiente requerida y señalar la posición de la escuadra más baja. Colocar esta escuadra y acto seguido las intermedias a intervalos aproximados de un metro (3 pies).

   Cerrar el extremo del primer tramo con una pieza de testero y apoyarlo en las escuadras. Continuar el proceso con los restantes tramos siguiendo al pie de la letra las instrucciones de fabricante. Donde sea necesario se usarán ingletes internos y externos que contorneen los ángulos. Montar los bajantes, fijarlos a las fachadas con collares distanciados 2m (6 pies) y conectarlos mediante codos a las bocas de los canalones de aluminio. Probar, finalmente, el funcionamiento de la instalación vaciando en los canalones de aluminio lacado varios cubos de agua.

2 Comments on "Canalones de aluminio"

  1. Gracias por la información, me ha resuelto algunas dudas 🙂

  2. Muy buena información, ya tengo más claro lo que necesito. Gracias, Besos 🙂

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