Cambio de radiadores

cambio de radiadores

Cambio de radiadores

cambio de radiadores de chapa por aluminio

Los radiadores que se emplean en las instalaciones caseras de calefacción son por lo general de acero prensado, y el efecto electrolítico que impulsa la presencia de diferentes metales determina la corrosión interna de las mismas. El fenómeno de la corrosión ataca en particular a los radiadores abriendo orificios y provocando escapes en las juntas de soldadura, vías por donde salen el agua y los sedimentos parduzcos o negros –subproductos de la corrosión- con los consiguientes perjuicios. Cabe una solución de urgencia: cerrar estas vías con pasta epoxi de doble mezcla; pero, a la larga, la mejor solución es el cambio del radiador.

  La elección del nuevo radiador está en función de la semejanza de sus características con las del original, sobre todo en lo relativo a las dimensiones en altura y longitud. Hay que hacer notar que, con todo, es más sencillo hacer una prolongación que empalme con la toma de un radiador más estrecho que cambiar los tubos para acoplar un radiador más ancho.

Proceso

El primer paso para realizar un cambio de radiadores, es cuando se tenga a mano el material y las herramientas necesarias, consiste en aislar y desconectar el radiador. Cerrar la llave de volante. Quitar la tapa de la llave con manguito y quedará a la vista el vástago que habrá que girar con alicates o con una llave inglesa pequeña para cerrarla. Anotar cuantas vueltas se den al vástago para repetir el número cuando el radiador esté montado y sea posible conservar de esta manera el equilibrio de flujo que atraviese la llave.

  Colocar bajo cada llave sendos recipientes de poco fondo y aflojar los racores con la llave inglesa, mientras que con otra se aguanta la caja de la llave contra la pared para impedir que gire y con ello que rompa el tubo de alimentación que ceba por debajo así que tenga mucho cuidado en el cambio de radiadores calefaccion. Desenroscar el racor poco a poco al objeto de que el agua caiga en el recipiente e incrementar la intensidad de flujo abriendo el purgador. Cada vez que deba vaciarse el recipiente, enroscar de nuevo al racor. Cuando el radiador se haya vaciado, desenroscar el otro racor y tapar todas las bocas con papel o trapos para que los sedimentos líquidos no se escapen al levantar el radiador de los soportes ni al transportarlo. Quitar los antiguos soportes (dar casi por seguro que el nuevo radiador no encajará) y medir la superficie posterior del radiador de repuesto a fin de colocar debidamente los soportes de la pared. Montar el purgador y el tapón obturador en la boca superior y en las dos inferiores acoplar sendas tomas utilizando la llave hexagonal para radiadores. Antes de enroscar los racores cubrir la rosca con cinta PTFE.

   Colgar el radiador de los soportes y comprobar que las antiguas llaves se pueden conectar a las tomas recién puestas. Añadir tramos de prolongación si apareciera algún hueco que salvar por falta de largura en las canalizaciones. Deslizar las tuercas de unión por las tomas hasta que enrosquen con las respectivas llaves. Abrir las llaves para dejar paso al agua dentro del radiador, al tiempo que el aire sale expedido por el purgador abierto. Cuando el radiador se haya llenado, situar la válvula en la posición original y ponerle la tapa.

   Si al intentar desmontar algún racor del radiador se produjera la lamentable coyuntura de romperse una toma, no habrá más remedio que vaciar la instalación hasta cotas inferiores a la del radiador en cuestión, al objeto de reparar el desperfecto. Cortar el fragmento de toma dañado en un punto que esté bajo el suelo y, mediante un racor a compresión, hacer el empalme.

Existen dos tipos de radiadores, los de chapa y de aluminio:

El cambio de radiadores de chapa por aluminio siempre existirá y puede ser hasta de manera inversa, porque siempre se está buscando que los radiadores generen el suficiente calor a menos costos y espacio, sabiendo que los radiadores ocupan un gran espacio en nuestros hogares, pero dando así un calor en los tiempos fríos.

Pero por esta razón aparecen también unas ciertas preguntas e incógnitas para verificar si este cambio, realmente proporciona un cambio en el calor generado. La pregunta es ¿Cuanto cuesta cambiar un radiador de calefaccion?, esto bien, podría ser sencillo de responder de una manera más general y es que el costo por la instalación es igual, pero siempre va a variar el modelo como el tipo de radiador y esto puede tener algo más de costo, por eso el precio calefacción radiadores son variados y la consistencia de su valor es variable, porque los modelos pueden aparecer cada cierta cantidad de meses.

 

El cambio de sitio de un radiador

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Se puede cambiar un radiador de sitio, ciertamente es verdad porque si es en una casa se pueden hacer las modificaciones pertinentes para colocarlo en cualquier sitio deseado, sin embargo, los gastos generados pueden ser algo grandes, por cuestiones de los materiales que se necesitarán. Pero si hablamos de un sitio como un departamento, raramente se hacen cambios, sencillamente porque no es dueño del apartamento y los tubos que están en la habitación, generar algún cambio podría ocasionar problemas para los vecinos, así que casi siempre, se dejan dónde se encuentran.

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